La mañana había estado bien movida en todos sus sentidos. No sé por qué por una extraña razón no desperté a tiempo, y por eso se atrasaron todos ¿Es que tan dependientes de mi son? Muchas veces quisiera que también se preocuparan ellos mismos de despertar, por lo menos JongHyun que sé que no le cuesta levantarse, pero ese no es el punto. Lo peor de todo es que yo debía irme antes. De seguro el manager quería hablar ciertos asuntos conmigo y tampoco podía negarme, era lo que más nervioso me tenía.
Me levanté rápido de la cama moviendo a TaeMin.
Tae, Tae ¡Levántate! –Le dije en tono de voz más o menos alto para que el menor de ese modo despertase, pero creo que estaba muy cansado ya que se negaba entre sueños.
Mhh, Mhh déjame dormir un poco más hyung. –Decía dándose vuelta para otro lado.
Bueno, obligación de él no era levantarse a esta hora. Tenía un poco más de tiempo para dormir, pero yo quería tomar desayuno a su lado, al menos eso habíamos acordado ayer, pero es persona, tiene necesidades como dormir.
Me apresuré, y tomé una ducha lo más rápido posible, vistiéndome con cualquier harapo que encontrara; no tenía tiempo para elegir si verme bien o no; más importante eran los compromisos y yo no quería ser regañado por el manager.
Llegué a la cocina y me preparé un café sin permiso en la cafetera que pertenecía a MinHo (Ojalá no se dé cuenta) y tosté un pan. Al menos el desayuno sin TaeMin iba a ser rápido y podía irme más tranquilo con algo de tiempo, que correr, y correr.
Una vez que acabé con la humilde comida, me despedí con la mano de Key que estaba en la cocina y salí más que rápido.
Mientras camino, tenía el presentimiento de que algo se me había olvidado pero ¿Qué era? No lo sé; tenía en mente que no debía llegar tarde y todo desapareció.
Apenas llegué a la compañía mis suposiciones habían sido ciertas.
Sí, era una pequeña reunión. Mientras escuchaba atentamente a mi mente llega otro compromiso.
-Flashback-
Hyung, me voy de viaje dentro de unos días. Hace mucho tiempo no paso tiempo con mis padres y ya lo hablé con anticipación en la compañía. Te voy a extrañar demasiado. –Dice el pequeño TaeMin mientras suspirando un poco triste me va abrazando.
Luego de eso, yo no podía hacer más que también abrazarlo, acurrucándole entre mis brazos.
TaeMinnie, pasaremos juntos ese día antes que te vayas ¿Bueno? Al fin y al cabo yo también te extrañaré y necesito atesorar recuerdos en mi mente, más de los que ya tenemos en tu ausencia. –No evité sonreírle amable mientras lo miraba, y él correspondía aquella sonrisa.
-Fin flashback-
¡TaeMinnie! –Dije exaltado, mientras me levantaba de la mesa.
No era disimulado el modo en que todos me miraban con un rostro entre de sorpresa y desagrado, ya que había interrumpido algo importante, pero ¿Qué era más importante? ¿Una reunión? ¿O pasar unas últimas horas con quien más amo, sabiendo que no lo veré en mucho? La respuesta era bastante obvia.
Me disculpé con todo el debido respeto que se merecía la ocasión y salí corriendo en busca de esa persona que era mi novio. El camino a casa se hacía realmente eterno, parecía que nunca iba a llegar, pero sin darme cuenta divisaba nuestro hogar a unas cuantas cuadras.
No sé de que lugar saqué fuerzas extraordinarias y corrí como nunca hasta que llegué a la puerta de la casa y sólo me encontré con JongHyun, Key y MinHo.
¿TaeMinnie? –Pregunté con la esperanza que me dijeran que estaba en la habitación mirando televisión, navegando en internet o por lo menos arreglando maletas, pero ninguna de las anteriores respuestas recibí.
El se fue hace unos minutos JinKi, se veía bastante triste, no se pudo despedir de ti. –Me manifiesta Key, con algo de reproche por que en sí, había sido un poco desconsiderado de mi parte olvidarme de eso.
No aguanté la pena y corrí a tirarme a la cama, pero el sombrero azul de TaeMin estaba encima de ella. El me había comentado que donde iba era soleado y se lo llevaría con él. Tal vez se le quedó, pero por tener un poco de rastro de él lo tomé y de dentro apareció un papel doblado.
“Una nota” Pensé apenas lo vi, o quería convencerme de ello.
La tomé con dicho cuidado, y la abrí de a poco y sí, era la letra de mi pequeño TaeMinnie. El había empuñado el lápiz que trazaba cada palabra en ella.
“Hyung.
Tal vez estés molesto o tal vez no.
Sé que acordamos tomar el desayuno juntos, al menos hablar antes que yo me fuera de viaje, pero no sé como el sueño me detuvo, y sólo pensé en dormir.
Cuando desperté te busqué al lado mío pero no estabas. De primera pensé que tal vez el desconsiderado fuiste tú, pero luego recordé que no había querido despertar; de todos modos íbamos a hablar lo de siempre ¿No? Sabes que a pesar de todo yo pensaré mucho en ti, por eso debes pensar tú en mi.
Volveré lo antes posible, y estaremos juntos. Saldremos a comer helado, pero invitas tú. Jajaja.
Te Amo.
TaeMin.
PS: El sombrero lo dejé, para que tengas algo de mi, y me extrañes más, yo me llevé un polerón tuyo, que de por cierto huele muy rico. ¡Nos vemos! ♥”
Terminé de leer la nota con un poco de nostalgia y alegría. La forma en la que había dicho cosas era graciosa, y amaba mucho eso en él; bueno, amo todo en él.
Sin duda alguna, miré el sombrero de TaeMin con amor y me lo puse en la cabeza. Quizá en casa no hay sol, pero era algo de él que llevaba conmigo.
De ese modo me tiré sobre la cama, a recobrar el sueño que me faltaba. De seguro soñaría con él.
Extrañamente esa noche no podía conciliar el sueño. Me tenía bastante preocupado, ya que había visto mi reloj hace un instante y este marcaba las 2:05 am, y debía levantarme a las 5:00 am. Suspiré resignado. ‘’Ya no dormí bien, y mañana tendré que estar zombi mientras los demás tendrán buen humor’’ Me tapé hasta la cabeza tratando de acallar los pensamientos en mi mente, pero cuando estaba por finalmente dormir unos pasos resonaban fuera de mi habitación seguido por un leve rechinido de parte de la puerta; alguien la había abierto.
‘’Hyung’’
Una voz sonó por toda la habitación y me destapé prendiendo de la lámpara que estaba sobre la mesa de noche y pude finalmente verificar que aquella persona de repentina aparición era el pequeño TaeMin.
Me tomó por sorpresa realmente, pero no podía negar que me agradaba. Simplemente me senté rápidamente en la cama esperando a que finalmente el llegara a mi lado.
‘’¿Puedo dormir acá hyung?’’
Esas palabras parecían música a mis oídos, ahora sí podría dormir tranquilo teniendo el calor del menor a mi lado. Tan sólo asentí.
‘’¿Quieres leche TaeMinnie?’’
Pregunté, ya que sabía que hacer en los momentos en que él no podía dormir, y apenas terminé de sentenciar la interrogante el menor asintió de forma energética, así que me levanté en dirección a la cocina, tomando la leche que estaba abierta en el refrigerador, para ponerla a calentar.
Los minutos parecían eternos, y yo quería ir donde el menor.
Cuando finalmente sonó el aviso de que estaba lista, tomé la leche con mis manos y no evité quemarme, realmente estaba caliente, así que con un paño envolví de la taza mientras caminaba con cuidado a la habitación soplando de esta, a ver si se entibiaba un poco.
Apenas llegué me encontré a TaeMin sentado sobre mi cama, jugando, o más bien intentando jugar con mi cubo de rubix que tenía encima de la mesa. Una escena realmente adorable.
¡Llegó la leche! –Avisé apenas entraba por la puerta aun soplando de esta.
No se te pasó lo caliente esta vez ¿O si? –Parece que me leía la mente, pero siendo sincero tan sólo asentí- No te preocupes hyung –Una vez que me encontraba al borde de la cama él la toma entre sus manos para comenzar a beberla, yo tan sólo me quedé inmóvil mirándolo, pero comenzaba a hacer frío y quería entrar a la cama.
¿Puedo? –Pregunté levantando las tapas, con la intensión que el menor se moviera hacia un lado.
¡Claro! –Salió de su trance y se movió un poco a un lado; aunque no era lo suficiente, al menos podía recostarme en la cama. Ahora me había dado un poco de sueño, pero debía esperar a que terminara su leche mi pequeño acompañante.
Mis pensamientos habían sido interrumpidos a medida que escuchaba nuevamente su voz.
¿Sabes hyung? -Apenas lo escuché lo miré de forma atenta.
¿Dime TaeMinnie? -Escuché al más pequeño reír un poco y luego me miró serio.
Tuve un sueño HO- RI – BLE –Enfatizó la última palabra-
¿Qué soñaste? –Le pregunté con curiosidad con una sonrisa en el rostro evitando las ganas de reír por lo último que había hecho este-
Soñé... soñé que muchas MVPs me seguían queriendo matarme –Finge que tirita de miedo mientras le daba un sorbo a su leche, yo tan sólo reí un poco; ahora si que me causaba gracia.
¿Cómo sabes que eran MVPs? -Noté al menor mirar serio.
Es que desde que hicimos nuestra relación pública, yo sé que ellas me odian… -Dice de forma sospechosa mientras miraba con odio hace el horizonte.
Me dispuse a reír suave y luego tomarlo entre mis brazos.
Pequeño, ellas no te odian, nadie te odia, sólo tienen envidia ¿Ves? –Sonriendo posé un dulce beso en sus labios mientras él tan sólo sonreía.
Lo sé, pero que nadie se te acerque ¡Eres mío! –Demandante exclama lo último-
Yo soy tuyo, tuyo siempre –Posé un beso en su mejilla y luego me acurruqué entre la cama, a medida que notaba que él posaba aquella taza de leche en la mesa de noche imitando mi acción.
Mío para siempre –Musita a la vez que se había acomodado a mi lado y me abraza de forma tímida.
Así es, para siempre –Besé su frente con amor y luego cerré mis ojos- A dormir, que ya nos quedan aproximadamente dos horas de sueño.
¿Dos horas? ¡Pero si hoy es domingo! –Apenas escuché lo que dijo, noté que estaba en lo cierto, pero sonreí feliz-
Entonces dormiremos hasta bien tarde hoy abrazados ¿Bueno? –Le besé nuevamente en los labios y cerré los ojos de todos modos.
¿Hyung? –Esa pequeña voz nuevamente me sacaba del trance-
¿Dime TaeMin? –Dije soñoliento-
Te amo –Sentí como él besaba mi mejilla y ampliamente sonreí-
Yo igual te amo –Lo tomé firme entre mis brazos para dormir cómodamente al lado del que era mi hermoso novio.